Discusión de la Convención: La naturaleza está por encima del lucro – Algo de historia, algo de teoría

 
BY: Len Yannielli| March 18, 2014

“Ninguna civilización puede estar sin descanso haciéndole la guerra a la vida, sin destruirse a sí misma y sin el derecho a llamarse civilización.” Rachel Carson

En la Inglaterra de mediados del siglo XIX golpear a las esposas era uno de los muchos flagelos que afectaban a la población. Así, cuando en una carretera Carlos Marx y un amigo alemán escucharon el grito de socorro de una mujer pidiendo ayuda, se lanzaron dentro de una multitud para ayudar.

Al darse cuenta de que se trataba esencialmente de un caso de borrachera, que no demandaba que intervinieran, el par de amigos inició la retirada, pero ya la multitud comenzaba a rodearles. Se escuchó un llamado a “agarrar a esos malditos extranjeros”. Dirigía el ataque nada más y nada menos que la mujer que habían intentado ayudar. Los agentes del orden intervinieron. Los dos inmigrantes se marcharon rápidamente, prometiéndose evaluar mejor las situaciones antes de comprometerse físicamente.

Afortunadamente, Carlos Marx era mucho mejor evaluando programas políticos y señalando lagunas teóricas. Un tema sobre el que escribió mucho, para sorpresa de muchos, incluida la izquierda, fue sobre la naturaleza. Fue un rápido crítico de sus compatriotas alemanes por dejar fuera de sus escritos y programas, el tema de la naturaleza.

La teoría del valor – trabajo (Teoría laboral del valor)

Su amigo, Ferdinando Lasalle, provocó la ira de Marx por ese error por omisión. Lasalle había proclamado que el trabajo era la fuente de todas las riquezas. Marx replicó con las líneas iniciales de su Crítica del programa de Gotha:

La teoría del valor – trabajo comienza con la naturaleza. Antes que un artículo puede tener algún valor, necesita tener valor de uso. Intenten pensar en una mercancía que pueda ser intercambiable aunque no tenga valor de uso. Comprobarán que no hay ninguna.

El trabajo no es la fuente de toda riqueza. La naturaleza es la fuente de los valores de uso (¡que son los que verdaderamente integran la riqueza material!), ni más ni menos que el trabajo, que no es más que la manifestación de una fuerza natural, de la fuerza de trabajo del hombre.

La naturaleza no se puede desvincular del valor, ni del valor de cambio. La camarada Virginia Brodine lo expresa mejor en su fundamental obra Red Roots Green Shoots (Raíces rojas, brotes verdes). Citamos: “mientras la gente vive, recrea valor laboral, o sea, valor. Para la naturaleza recrear valor necesita cuidar y renovar constantemente sus recursos”. Esta afirmación se basa en la fuerza de trabajo como una mercancía.  

Una trabajadora cuenta con ciertas destrezas, que les sirven para hacer un determinado tipo de trabajo. Así, ella vende esas destrezas, su fuerza de trabajo, como cualquier mercancía. Comida, ropa y alojamiento y el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlo, deben ser incluidos como parte del valor total. Eso determina su salario o ingreso. Debe incluirse la necesidad de la clase trabajadora para reproducirse, como cualquier ser humano, para sobrevivir y  prosperar.

El materialismo como base de nuestro enfoque

Un enfoque materialista considera a la realidad en todos sus cambios y giros.  Adam Smith y David Ricardo desarrollaron previamente la teoría del valor – trabajo. El griego Epicuro y muchos otros, desarrollaron el materialismo como una perspectiva. Carlos Marx le dio un nuevo y brillante giro.

Marx situó aspectos de la teoría del valor – trabajo junto a una perspectiva materialista. Marx hizo una profunda reflexión histórica. Observó que las fuerzas productivas de cualquier sistema, llámese feudalismo, esclavismo, capitalismo, tienden a entrar en conflicto con las relaciones entre las personas en el proceso de producción. Podían ser señores feudales y siervos, esclavos y propietarios de esclavos o propietarios capitalistas y trabajadores.

Así se plantea un conflicto potencial entre producción social y propiedad privada. Esto se manifiesta a través de la presión de los siervos por tierra más productiva para sus familias, de los esclavos apoderándose de barcos de transporte de esclavos o de obreros haciendo huelga por mejores salarios para mantener sus familias. Cuando el conflicto llega al punto de ruptura entre sus respectivas clases, quedan sentadas las bases de la revolución.

La teoría de la selección natural

¿Por qué se impresionaron tanto  Carlos Marx y el cofundador de nuestro punto de vista, Federico Engels, con la teoría sobre la selección natural de Charles Darwin? Porque el acaudalado naturalista descubrió cómo la naturaleza se devela y se desarrolla.

¿Fue la evolución lo que descubrió? No, puesto que el abuelo de Darwin y otros utilizaron el término y su significado antes que el joven Charles. El novato naturalista explicó cómo tenía lugar la evolución sin recurrir a más nada que al mundo real. En otras palabras, Darwin aplicó la perspectiva materialista a la naturaleza.

En una serie de cuadernos encontrados detrás de una escalera después de su muerte, Darwin explicaba cómo se desarrolla la naturaleza, exactamente como Marx explicó cómo se desarrolla la sociedad. Se produce una competición por los recursos, tales como un lugar para abrigo, alimentos, espacio, entre organismos de una especie. Los mejores adaptados para hacerlo, como los que ven o escuchan mejor, tienden a sobrevivir y a reproducirse. Lo contrario ocurre con los que no tienen esa facilidad para adaptarse. Los individuos con mejores ojos o mejores oídos u otros atributos de supervivencia, a veces  dan lugar a nuevas especies.

Así, en el mundo aparecen y desaparecen especies. Eso nos lo confirman los fósiles. Marx descubrió que los sistemas socio-económicos, como el feudalismo, el esclavismo y lo que vemos en nuestra época, el capitalismo, pasan por el mismo proceso. El socialismo es el nuevo “vecino del barrio” socio-económico.

Darwin estaba consciente de la explosividad social y política de sus conclusiones. Él sabía bien que Bruno fue quemado en la hoguera por su pensamiento materialista acerca del universo. Darwin mantuvo en silencio su teoría hasta que su colega Alfred Russell Wallace, le escribió mostrándole que por su lado había llegado a la misma conclusión teórica. El rico naturalista publicó El origen de las especies en 1859. Marx publicó El Capital, en 1864.

Darwin sabía que su teoría se aplicaba a los humanos. Ciertamente, antes que los seres humanos evolucionaran, era preciso que en el planeta tierra hubiese suelo, agua  y otro tipo de vida silvestre. Esos requisitos previos tenían su propia evolución.

Nuestros orígenes y nuestra supervivencia, dependían y dependen de la naturaleza

Carlos Marx disfrutaba su relación con los científicos naturalistas. Dos de ellos, ambos miembros de la Royal Society of London, estuvieron presentes en su funeral, el 17 de marzo de 1883. Uno de los dolientes lo era el biólogo Edwin Ray Lankester. Aunque no se le conocía afiliación obrera, Lankester fue un ardiente defensor de Charles Darwin y sus teorías sobre la evolución.  

En una carta de 1880 de Lankester a Marx, se lee, “Me agradaría verle. He querido devolverle el libro que amablemente me prestara”. Estos hechos indican la importancia que Marx atribuía a las ciencias naturales. Federico Engels desarrolló esto aún más a fondo con su obra primordial Dialéctica de la naturaleza.

Abolicionismo

Tanto Carlos Marx como Charles Darwin, además de ser materialistas, compartían otro ismo pues ambos eran abolicionistas. No solamente apoyaban la libertad para los esclavos, sino también la igualdad de derechos.

Hay abundante evidencia hoy de que el abolicionismo fue un factor determinante en el enfoque de Darwin sobre la evolución, especialmente  en la ascendencia humana modificada. Su insistencia de una raíz única para el árbol de la familia humana, significaba que los africanos y africanos americanos eran seres humanos. Esto le valió la ira de los dueños de esclavos quienes promocionaban un origen diferente para las personas de color, caracterizándoles por debajo de los miembros de la familia humana.

Las ideas de Marx y Darwin no eran solamente idílicas reflexiones. Los razonados análisis sobre la lucha de clases en Estados Unidos condujeron a los trabajadores de los puertos ingleses a negarse a descargar el algodón proveniente del trabajo esclavo en el sur.  Henry David Thoreau, influido en parte por las ideas materialistas de Darwin, se involucró activamente en el movimiento anti abolicionista. Cuando asesinaron a John Brown, Thoreau corrió hacia la torre de la iglesia a repicar las campanas. Fue su manera de decir “veamos qué podemos hacer”.

Quienes vivieron parte o la mayor parte de sus vidas como esclavos, hicieron las mayores contribuciones al proceso de poner fin a la esclavitud. El abolicionista Frederick Douglass acostumbraba mostrar las cicatrices que en su espalda habían dejado los latigazos de sus esclavistas. Esto dijo a ese propósito Douglass en un discurso pronunciado en 1883.

No sé por qué soy un evolucionista, pero lo soy. Tengo ciertamente más paciencia con aquellos que llevan al género humano hacia arriba desde una baja condición, incluso la de los animales inferiores, que con quienes comienzan desde un punto de perfección y le llevan al nivel de las bestias. No simpatizo con una teoría que coloca al hombre primero en el paraíso y luego le envía al infierno.

El Partido Comunista de los Estados Unidos considera como parte de sus raíces las surgidas del movimiento abolicionista multicultural.

Nuestra perspectiva materialista nos permite ver estos procesos como un todo orgánico único. El racismo y su promulgación constituyen una fuerza material negativa en la historia y aún todavía. Los movimientos contra el racismo y por la diversidad son una fuerza material positiva.

Dialéctica

Así como la perspectiva materialista no comenzó con Darwin y Marx, tampoco la dialéctica como forma de pensamiento comenzó con ellos.

Cuando uno de nuestros fundadores, Federico Engels, se decidió a exponer sobre la dialéctica, no escogió a la sociedad, sino a la naturaleza, para así interpretar el trabajo interno del proceso dialéctico del pensamiento. ¿Por qué? Porque Engels sabía que nuestra especie evolucionó desde la naturaleza y es parte de ella.

La otra razón por la cual Engels escogió a la naturaleza para interpretar la dialéctica es porque la naturaleza situó estos procesos de desarrollo y cambio a ojos vista para todos.

Por ejemplo, hay un constante tira y hala en el capullo de una mariposa. Por un lado están las fuerzas que mantienen intacto el capullo y las que empujan para romperlo, con el fin de que surja una nueva calidad, por ejemplo, una mariposa Monarca. ¿Es siempre exitoso el proceso? No, ese proceso lo que confirma es la lucha de dos fuerzas opuestas.

La dialéctica nos ayuda a comprender el cambio, enfocándose en el proceso y la unidad y lucha de fuerzas opuestas. Nuestra Virginia Brodine ya se expresó sobre este tema cuando dijo, “nuestra relación con la naturaleza es de carácter dialéctico. El progreso que se produce en el paso de la subsistencia al de la plenitud, puede dar un resultado contrario cuando se ignoran las leyes de la naturaleza”.

Brodine ejemplificó este aserto con el daño producido al entorno del Ártico por el derrame del Exxon Valdez que ocurrió en el Prince William Sound, Alaska, en 1989. El resultado fue la pérdida de vida marítima y de la industria de la pesca.

El capitalismo ha suministrado más ejemplos, aparentemente cada vez con mayores desastres. El derrame de petróleo provocado por la BP en el Golfo de México en el 2010, el colapso de la central nuclear de Fukushima, Japón y la actual crisis de derrames de productos químicos en el agua en Virginia Occidental, son algunos de los últimos ejemplos de lo que pasa cuando se pone al lucro por encima de la naturaleza.

El cambio climático ofrece a la dialéctica ejemplos en abundancia. Los desequilibrios en esas fuerzas impuestos a la naturaleza por la combustión de carburantes fósiles, han creado nuevas situaciones a lo que llamamos tierra. Muchos científicos destacan datos que indican que nos aproximamos a un punto natural de inflexión.

Campos de hielo fundido en latitudes del norte son un ejemplo. Esto aumenta el caudal de agua en el océano Atlántico. Luego tormentas impactan con mayor intensidad nuestras zonas costeras, provocando inundaciones.

Al mismo tiempo, el hielo derretido  esparce agua más fresca en las latitudes más bajas. Esto conlleva temperaturas más bajas, particularmente en áreas costeras de Nueva Inglaterra. Así, el cambio climático actúa en diferentes direcciones al mismo tiempo; más caliente en algunos lugares y más frío en otros.

La historia natural provee ejemplos acerca de lo rápido que se pueden producir los cambios climáticos. Hace aproximadamente 12,500 años una gigante capa de hielo se quebró en los Grandes Lagos. Sus incontroladas frígidas aguas inundaron partes de Norteamérica y se precipitaron en el Atlántico, enfriaron la atmósfera encima y produjeron una mini edad de hielo en Europa. Ese fenómeno tuvo en ese entonces un profundo efecto sobre la familia humana.  

El mayor problema mundial y la mayor amenaza al ambiente lo constituyen el agua y los preparativos de guerra por el agua. El Agente Naranja utilizado por Estados Unidos en Vietnam, dañó un área del tamaño de Massachusetts. El inmediato daño genético ha afectado a generaciones de vietnamitas.  

El incendio de los campos petroleros durante la guerra de Irak, es un ejemplo más reciente. Tanto los militares iraquíes como norteamericanos han sufrido consecuencias respiratorias. No hay una entidad que utilice más recursos no renovables que los militares de Estados Unidos. Todos estos ejemplos pueden palidecer frente a los peligros de material radioactivo arrojando radiación durante 1,000 años.

La explicación de la guerra y sus extremas repercusiones ambientales, pueden ser encontradas en las entrañas del capitalismo. La tendencia a la baja de las tasas de ganancias, obliga a los capitalistas alrededor del mundo a tratar de detenerla. Ir a lugares donde la gente no está en condiciones de defender la naturaleza es su “solución” favorita.

Un desafortunado ejemplo lo es ahora el llamado “Giro hacia Asia”. La administración norteamericana tiene el 60% de su fuerza militar desplegada en esa región. ¿Por qué? Porque busca explotar recursos naturales como el petróleo y el gas.

La guerra y los preparativos de guerra junto a la paz y la promoción de la paz, constituyen un todo dialéctico. La solución de esta contradicción  a favor de la paz, es de vital importancia para el numeroso conglomerado que pone a la naturaleza por encima del lucro. En esto descansa la base material para la colaboración entre los trabajadores, la paz y los movimientos ecológicos. La alianza verde-azul es un resultado que requiere mucha mayor atención en nuestro trabajo diario, a nivel local y estatal.

El socialismo tiene las mejores posibilidades de hacer las cosas adecuadamente de frente al entorno. Su natural tendencia por la solidaridad se ajusta bien al ambiente, aunque naturalmente no hay garantías.  La inmersión en las luchas ambientalistas será el factor decisivo para una izquierda y un movimiento popular con una profunda conciencia ambiental.  

Conclusión

Las teorías antes desarrolladas y la historia, sientan parte de las bases de nuestra consigna principal – la gente y la naturaleza por encima del lucro-. Como ya se dijo, la naturaleza está en ambos lados de esta formulación. Aquí debemos saludar colectivamente a dos creativas camaradas.

Fue durante la campaña de Joelle Fishman en los años 70 y 80 en la boleta comunista para el Congreso y para la alcaldía de New Haven, que surgió la consigna La gente antes que el lucro.

Fueron las experiencias de Virginia Brodine en las luchas ecologistas entre los años 1950 y 1990 que la llevaron a insistir que la naturaleza debía ser integrada a nuestra consigna.  ¿Fue eso debido al desastre nuclear parcial de Three Mile Island, Pennsylvania, en 1979? ¿O fue debido al incendio nuclear en Chernóbil, Unión Soviética, en 1986? ¿O quizás se debió a la amenaza de extinción del búho moteado en el noroeste del Pacifico? ¿O fue debido a las luchas por la eliminación de componentes de plomo?

Mientras que estos eventos demostraron la importancia de la ecología, de los aspectos raciales y clasistas de la lucha ecológica, fue cuando todo esto quedó combinado con su propia profundidad teórica, que ella alcanzó la conclusión de que la naturaleza y el ambiente tenían que ser incluidos en nuestro trabajo cotidiano. Así nació la consigna: La gente y la naturaleza antes que el lucro.

Las mujeres han jugado un papel prominente en el movimiento ecologista. Rachel Carson fue una líder de la lucha contra los pesticidas y tan efectiva fue en su trabajo de portavoz ecologista luchando contra las compañías químicas, que le abrieron fuego durante la Guerra Fría. El antiguo Secretario de Agricultura, Ezra Taft Benson, en una carta a Dwight Eisenhower, escribió, “¿Por qué una solterona sin hijos se preocupa tanto por la genética? Probablemente porque es comunista”.

La madurez política de Rachel Carson es evidente con esta declaración de 1963: “El mundo moderno rinde culto a los dioses de la velocidad y la cantidad, a las ganancias rápidas y fáciles y desde dentro de esa idolatría han surgido monstruosos demonios”.

¿Es debido a que las mujeres han jugado un papel protagónico en las luchas ecológicas que se ha retrasado, por parte de la izquierda y del Partido Comunista de Estados Unidos (CPUSA), el proceso de reconocimiento de la importancia de este escenario de la lucha de clases? Oponer la lucha ambiental a otras formas de lucha es incorrecto, venga esto del lado del movimiento ecológico o de otros movimientos y luchas.

La naturaleza existió antes que la gente y esta no existió antes que la naturaleza. La gente evolucionó, no solamente en su entorno natural, sino fuera de la propia naturaleza.

Olvidar el papel esencial de la naturaleza en el desarrollo económico resultó costoso para algunas pasadas experiencias socialistas. Errores en torno a las preocupaciones ecológicas, como por ejemplo, la contaminación en los antiguos países socialistas de Europa, problemas con el agua en la antigua Unión Soviética, particularmente en el lago Baikal y en el mar de Aral, ofrecieron armas propagandísticas a las fuerzas contrarrevolucionarias. China, aunque de manera desigual, y países de desarrollo socialista, como Venezuela, están mostrando que esos errores están siendo estudiados y que nuevas soluciones se están aplicando a las preocupaciones ambientales.

Muy a menudo, nuestra consigna principal es recortada a su forma original, o sea, La gente antes que el lucro. En cierta forma, esto es darse por vencido. Es como decir que el pueblo trabajador no comprenderá porqué incluimos a la naturaleza en nuestra consigna principal. Esto parece ocurrir en concentraciones urbanas con un alto componente de personas de color. ¿Tiene esta percepción algo de chauvinismo blanco?

Uno de los movimientos ecologistas importantes en nuestro país es el movimiento de transición. Su razón de ser es convertir fuentes energéticas renovables y de bajo impacto ecológico. La acción principal se concentra en cerrar la tubería del Keystone XL (XL significa línea exprés). Este transportará diariamente 800,000 barriles de arena bituminosa a las refinerías de Texas. Eso proceso contribuirá en gran medida al cambio climático.  

El grupo 350.org, que se ocupa de tratar de frenar el cambio climático, ha crecido hasta 530 mil miembros desde que comenzó esa batalla. ¿Qué tan militante es ese grupo? Cuando un organizador ecologista, miembro de un grupo con varias décadas de vida escuchó un llamado a la desobediencia civil frente a la Casa Blanca con ese fin, cínicamente dijo “Sí, claro, como mucho vendrán unas 40 personas”. En realidad, aparecieron unas 1,200 personas y fueron arrestadas.

Un eslabón de la transición son los jardines comunitarios. Esto incluye un esfuerzo de la gente para comer productos saludables producidos en su comunidad, respaldar a los productores orgánicos regionales y alejarse al máximo  de las peores características de la agroindustria. En mi pueblo, un mexicano y un afroamericano son los líderes de ese esfuerzo. Cuba cuenta con un poderoso movimiento de transición.

Nelson Mandela dirigió un movimiento de jardín comunitario similar mientras guardaba prisión en Robbins Island y en Pollsmoor Prison. Mandela también utilizó la naturaleza en sus escritos, como símbolo de esperanza.

Algunas mañanas caminaba en el patio y cada ser viviente allí, las gaviotas y aguzanieves, los pequeños árboles  y hasta las hojas sueltas en la hierba parecían sonreír y brillar. Era en esos momentos cuando percibía la belleza de hasta ese pequeño, encerrado rincón del mundo, que entonces sabía que algún  día mi pueblo y yo seríamos libres.

Mandela también se refirió a la importancia de una consigna.

Una consigna es un enlace vital entre la organización y las masas que esta quiere dirigir. La consigna debe sintetizar una queja particular en una frase breve y concisa, al movilizar al pueblo para el combate. Debe capturar la imaginación de la gente.

Debemos vincular nuestro trabajo en todos los ámbitos y escenarios de lucha, con la necesidad de las transformaciones sociales y económicas para salvar a la humanidad. Las luchas ecológicas son un importante eslabón de esa cadena de un movimiento genuinamente transformador. Necesitamos unir las luchas ecológicas con nuestra lucha de clases, organizándola con el movimiento ecológico.  En algún momento, el socialismo pasará a ser lo más importante.

La naturaleza sienta las bases materiales para la vida en nuestro planeta. Es parte integral de la teoría laboral del valor. Su identidad nos fortalece en la más difícil de las circunstancias. La ecología abunda en ejemplos de lucha, la mayoría con conflictos de clase en su seno. Nuestra consigna: La gente y la naturaleza antes que el lucro debe estar siempre presente. Capturemos la imaginación de la gente.                                                                                              


Los puntos de vista y opiniones expresadas en la Discusión de la Convención son las de su autor. El Partido Comunista está publicando estos puntos de vista como un servicio para fomentar la discusión y el debate. Estas opiniones no necesariamente reflejan los puntos de vista del Partido Comunista, de sus órganos de dirección o miembros del personal. La Constitución del CPUSA, su Programa, y todas sus políticas actuales siguen en vigor durante el período de discusión Convención y durante la Convención.

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DISCUSIÓN de la CONVENCIÓN
30a Convención Nacional, Partido Comunista de EE.UU.
Chicago | 13 a 15 junio 2014

Author

    Len Yannielli is professor emeritus, Naugatuck Valley Community College, Waterbury, Conn. He was the 2009 National Association Of Biology Teachers Evolution Educator of the Year.

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