Saludos Internacionales: Partido Popular Socialista de México

Queridos compañeros del Partido Comunista de los Estados Unidos:

Reciban un saludo combativo y fraternal de nuestro partido a vuestra 29o Convención nacional.

El desarrollo de la conciencia de clase, de la conciencia revolucionaria en la clase trabajadora de vuestro país, y su consecuente organización dentro de su partido de clase, el Partido Comunista de Estados Unidos, es un proceso vital dentro del más amplio proceso del revolucionario mundial que más temprano que tarde dará sepultura al sistema capitalista en el Orbe y abrirá paso a una nueva sociedad sin explotadores ni explotados, sin propiedad privada de los medios de producción y cambio, sin guerras, sin hambre, sin racismo, sin injusticias, sin la terrible amenaza del cambio climático, que el régimen capitalista generó y, en su egoísmo congénito, se niega a corregir, poniendo en peligro la existencia de la humanidad entera, una sociedad socialista y comunista.

El tema del Congreso, "Un llamado para acción para crear empleos, acabar con la perdida de viviendas, el hambre, la pobreza, el racismo y la guerra", pensamos que impulsará el desarrollo de esa conciencia en la clase trabajadora, dado que toca cuestiones vitales para esta clase social de Estados Unidos misma que, no obstante que vive en el país más poderoso de la Tierra y produce las cuantiosas riquezas que colocan a dicho país en el papel de todavía potencia dominante dentro del sistema capitalista mundial, sin embargo, como clase explotada que es, padece calamidades y limitaciones puesto que no recibe ni con mucho lo que en justicia le corresponde como fruto de su trabajo, ya que la clase explotadora se apropia de una gran parte del producto del trabajo del pueblo y lo destina a su ocio y derroche, a la especulación, al armamentismo y la guerra y a sembrar calamidades por todo el Planeta.

En nuestro caso, en México, estamos inmersos en una lucha difícil, resistiendo nuestro pueblo una agresión frontal, brutal y sistemática que han desatado los gobiernos -sobre todo los de los últimos 28 años-, integrados por políticos distribuidos en varios partidos con registro electoral, todos ellos al servicio de la burguesía proimperialista, socia menor y aliada servil de la muy poderosa burguesía internacional que concentra el poder imperialista mundial. Estos gobiernos -el actual, el peor de todos- patronales y proimperialistas, persiguen con saña a los trabajadores electricistas y los deja en el desempleo; persiguen a los mineros y metalúrgicos, a los trabajadores de la educación, a los campesinos; a todos les han ido arrebatando uno a uno sus derechos y conquistas sociales por distintos medios, sea por la vía de las modificaciones impuestas a los contratos colectivos de trabajo, sea a través de reformas jurídicas aprobadas por un Congreso que no representa al pueblo sino que está integrado por diputados y senadores que sirven de rodillas a los intereses de los enemigos y explotadores del propio pueblo, o sea por la vía de la fuerza pública y la plena ilegalidad, de todo se valen.

Frente a esa grave situación, las protestas han ido creciendo en los últimos años. Poco a poco y cada vez más se va abriendo paso la consciencia sobre la necesidad de que unos y otros gremios y grupos sociales agredidos unan su capacidad de lucha, y esto va llevando a la construcción de un sujeto social que en su momento podrá tener la capacidad suficiente para frenar la agresión y en un momento no lejano, revertirla y derrotar a sus agresores, expulsándolos del poder. Cuando eso ocurra, México logrará su liberación nacional, su independencia económica y política plena, y entonces, la clase obrera darán pasos hacia la construcción del socialismo. Por hoy estamos todavía en la fase de acumulación de fuerza, cuantitativa y cualitativa, para la revolución de liberación nacional, pero nos queda claro que en la actual etapa de decrepitud del sistema capitalista mundial, en que sus contradicciones han llegado a condiciones de agudización sin precedentes, estos procesos que en condiciones normales podrían requerir de un largo tiempo, hoy pueden acelerarse y darse en plazos cortos; hacia ese fin estamos trabajando con plena dedicación y sin impaciencias, como comunistas que somos.

Reciban ustedes nuestro saludo más fraternal y nuestra confianza en que la capacidad y sabiduría de vuestro partido y vuestro pueblo, conducirá vuestra lucha a la victoria.

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Muera el imperialismo! ¡Mueran las injusticias! ¡Muera la explotación de unos humanos por otros!

Fraternalmente,

Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, Presidente.
José Santos Cervantes, Secretario General
Partido Popular Socialista de México