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Informe principal al Comité Nacional del PCEUA Marzo 24-25,2007 Una Victoria popular La prioridad de este informe es el nuevo terreno de lucha. ¿Como podía ser de otra manera? ¡Es tanto lo que está pasando, tanto lo que está cambiando, hay tantas cosas diferentes, estamos viviendo tiempos nuevos! Las elecciones del 7 de noviembre constituyeron una importante victoria popular. Fueron un golpe fulminante a la Administración Bush y al Partido Republicano, y crearon un terreno político mucho más favorable tanto en el Congreso como en la nación. En ese momento no creo que sabíamos –y como íbamos a saberlo- en que medida el terreno y el balance político de fuerzas iban a ser modificados. No obstante esto, dijimos que el cambio era significativo. No me acuerdo de haber usado el término “viraje” pero la discusión iba en ese sentido. Ahora, cuatro meses después podemos ser menos tentativos: ¿No es acaso obvio que las cosas han cambiado dramáticamente? Y no sería demasiado exagerado afirmar que el cambio ha sido muy profundo en el terreno de las relaciones políticas. ¿Que nos revela una mirada a vuelo de pájaro? Hay un sentido de posibilidades flotando en el aire. Un movimiento se ha puesto en marcha, y los tiempos de la vida política se están acelerando. Las condiciones están cambiando: el Congreso ya no es un sirviente de las políticas de Bush, sino que se ha convertido en un verdadero foro de debates reales y de intensas luchas. En dos cortos meses, legislación significativa, incluyendo la propuesta de un aumento al salario mínimo, la Ley de Libertad Sindical, una resolución contra la escalada de la Guerra en Irak, y solo ayer el proyecto de ley que especifica un calendario y proceso para el retiro de Irak ha pasado a la Cámara de Representantes. Aunque falta mucho por hacer, únicamente cínicos recalcitrantes o políticos diletantes (y desgraciadamente hay muchos de estos) afirmarían que nada ha cambiado, y que la situación no ha mejorado sustancialmente. El clima predominante es que la larga y oscura noche de la dominación derechista Republicana esta terminando. Al mismo tiempo, nadie debe olvidar que la derecha esta todavía en el escenario político y retiene un considerable poder e influencia, en ese sentido decidimos no realizar ningún cambio en nuestra visión estratégica en la ultima reunión de nuestro Comité Nacional. Y no obstante esto, su poder se ha reducido, los espacios de sus iniciativas políticas y legislativas se han estrechado y sus ideas, animadas desde poderosos centros de pensamiento y promovidas por los principales medios de comunicación son ahora mucho menos poderosas. Un nuevo sentido común En este nuevo ambiente ideológico, millones de estadounidenses abrazan ideas como la de un sistema de salud universal, una economía redistributiva, la igualdad, un gobierno federal fuerte y una política de paz mediante la diplomacia, mientras rechazan las soluciones de mercado para cualquier problema, un rol debilitado del estado, la economía del rebalse y las amplias desigualdades en ingresos y status social. Para prestar un termino de Antonio Gramsci, un nuevo “sentido común” que prioriza la paz, la justicia y la honestidad, que surge de las dolorosas experiencias y luchas de los pasados veinticinco años esta estableciéndose en las mentes de nuestra clase obrera multiracial, multinacional, integrada por hombres y mujeres, y de sus aliados. Y por si todo esto no fuera suficiente, los pecados del pasado de la Administración Bush que incluyen su escandaloso desinterés por los veteranos de guerra, los despidos motivados por razones políticas de fiscales estadounidenses, la expulsión de la agente de la CIA Valerie Plame, el veredicto de Scooter Libby y mucho mas, están regresando para afectarlo. Es mas, la historia completa tendrá que ser revelada. En los meses por venir, el pueblo estadounidense escuchará acerca de los diversos niveles de corrupción, hipocresía, engaño, mentiras, maniobras y sobre todo, escandalosos abusos de poder realizados por esta administración y sus sumisos colaboradores en el Congreso. ¿Acaso Bush se ha convertido en el “el emperador desnudo?” ¿Es irreversible su derrota política? ¿Es el final? No tanto, pero si es seguro que su estrategia política ha sido reducida a repliegues y acciones defensivas. Y aunque los portavoces de Bush no lo admitan, la administración esta cuidadosamente ajustando su política exterior. Sin mucho ruido, ha negociado acuerdos sobre armas nucleares con Corea del Norte, se ha sentado con representantes de Irán y Siria, esta revisando su relación glacial con Rusia, y ha enviado al mismo “emperador” a América Latina en una misión diplomática. La política neoconservadora de dominación basada en la fuerza indisputable y el poder esta cediendo (aunque no plenamente) a una política mas tradicional de hegemonía basada en una combinación de multilateralismo, diplomacia y consentimiento, a la par de uso de la fuerza. Naturalmente, no quiero sobredimensionar estos desarrollos. Como todos sabemos, la Administración Bush esta escalando la guerra en Irak y ha estado considerando acciones militares contra Irán desde hace algún tiempo. Mientras tanto, a nivel nacional, por razones practicas, Bush ha abandonado lanzar todo tipo de iniciativas de largo alcance. Su estrategia política ha sido reducida a enfrentar y bloquear las iniciativas del Partido Demócrata. Con la ayuda del liderato republicano en el Congreso el ha tenido algún éxito. En el senado donde la mayoría demócrata es débil, los republicanos están bloqueando la aprobación del incremento al salario mínimo, la ley para la organización sindical de los empleados, medidas en contra de la guerra, y otras cosas. Y en el caso de que fallaran de evitar la aprobación de leyes progresistas, Bush ha expresado su decisión de usar su poder de veto. Naturalmente, los republicanos están claros que estas acciones de bloqueo se les van a revertir en el 2008. Es por esto que ya están saliendo a luz diversas divisiones y recriminaciones. El apoyo para escalar la guerra es frágil. 50 congresistas republicanos se oponen a que Bush reautorice el programa Que no se abandone a Ningún Niño. Y algunos legisladores republicanos están exigiendo la renuncia del Fiscal General Alberto Gonzáles, en abierto desafió a Bush. No es casual que el primero que hizo esto fuera el senador por New Hampshire, John Sununu, que va para la reelección en el 2008, así como otros 20 de sus colegas republicanos. En las próximas semanas y meses vamos a presenciar mayores fracturas y deserciones. En algún momento hasta los mas leales saltan del barco que se esta hundiendo. El Partido Demócrata, por otra parte, se encuentra en una nueva posición, es el partido mayoritario en el Congreso, lo que conlleva a mayores niveles de imaginación política y fineza táctica que cuando era el partido de la oposición. La iniciativa política esta pasando, aunque no completa ni plenamente, en sus manos y en las manos del movimiento popular dirigido por los trabajadores, del cual formamos parte. Lo que es mas, el centro político de gravedad en el Partido Demócrata se esta moviendo hacia las fuerzas del centro y progresistas. Una aproximación inicial (y enfatizo lo de inicial) se obtiene al analizar la composición de los miembros del Congreso. Cerca de 40 miembros se consideran “perros azules” o conservadores, cerca del doble de ese numero caen en la categoría de progresistas y el resto se mueve entre estas dos categorías. En el Senado, la composición política es más conservadora, pero incluso en el Senado los liberales están ejerciendo una gran influencia. Hasta el momento los demócratas se han conducido políticamente mucho mejor que lo que se esperaba. Su campana de las “primeras cien horas” les permitió concentrarse en problemas que impactaron a todo el país, lograr reunir a grandes mayorías en el congreso, y apoderarse de la iniciativa, mientras lanzaban a los republicanos a la defensiva, una situación que no les era muy familiar luego de años de dominar con puño de hierro. En la mayoría de ocasiones, el movimiento popular dirigido por los trabajadores, recibió favorablemente estas iniciativas sin ningún tipo de vacilación o de cinismo. Al hacerlo así demostró el mismo nivel de madurez política exhibido en las elecciones del pasado otoño. Habrá diferencias entre este movimiento y el Partido Demócrata en las próximas semanas y meses? Sin duda alguna, pero la tarea consistirá en presionar, empujar y apoyar a los demócratas con vistas a mantener la coalición de fuerzas de centro, izquierda y progresistas en el Congreso y a lo largo del país. Todavía esperando por nacer. El Partido Demócrata no es un partido popular, y no lo será en el futuro. Un verdadero partido popular que represente y esté dirigido por las fuerzas principales de una amplia coalición popular está aun por nacer. Pero, por otra parte, el Partido Demócrata no es idéntico al Partido Republicano. El ponerlos juntos no es una representación exacta de la realidad ni es tampoco sabio. Si los ponemos juntos cerramos aperturas e iniciativas que le permiten al movimiento lograr victorias legislativas. En otras palabras, el asumir, incluso antes de iniciar la lucha, que el Partido Demócrata no es mejor ni diferente que el Partido Republicano no es dialéctico, es analíticamente incorrecto y desmovilizador. Felizmente el Congreso Industrial de Organizaciones (CIO) y sus aliados en los años treinta no abrazaron esta lógica. Ni lo hizo el gran revolucionario demócrata, Martin Luther King, aunque el fácilmente hubiera podido, dado el numero de demócratas derechistas en ese tiempo. Pero King poseía un genio político y táctico que le permitió tomar ventaja de las aperturas y divisiones en el Congreso y la clase dominante, para no mencionar su habilidad insuperada de tocar los corazones y las mentes de decenas de millones de personas. Naturalmente, existen presiones institucionales y de clase así como amarres en el Partido Demócrata. Con seguridad podemos afirmar que no tiene ninguna inclinación para desafiar el funcionamiento y la lógica del capitalismo. Pero quedarnos así en el análisis significa una clara falta de comprensión de la metodología marxista. Al analizar un problema, el marxismo se mueve de lo general a lo particular, de lo abstracto a lo concreto. Estudia cada problema de manera multilateral y en todas sus manifestaciones concretas y conexiones. No podemos hacer tal análisis ahora, el tiempo no nos lo permite, pero por lo menos podemos decir que a nivel de estrategias y de composición social, las diferencias entre los dos partidos se originan en las luchas democráticas y de clase. Para profundizar en este punto, argumentaría que cuando surja un verdadero partido popular este tendría que atraer tanto a un segmento de funcionarios electos del partido Demócrata así como a una parte sustancial de la base social que actualmente es atraída por este partido. Y para seguir profundizando, no me puedo imaginar que tal partido se negaría por principios a unirse a los demócratas en cualquier circunstancia basados en algún principio abstracto. ”Las divergencias “ escribió Lenin en El Izquierdismo, la Enfermedad Infantil del comunismo, “entre los Churchill y los Lloyd Georges, por un lado, y entre los Hendersons y los Lloyd Georges por el otro, no tienen mucha importancia y son pequeñas desde el punto de vista del comunismo puro y abstracto…Pero desde el punto de vista de las acciones prácticas de masas, estas diferencias son muy, muy importantes. Lo importante, la tarea importante de los comunistas….es tomar estas diferencias en cuenta…la mas estricta lealtad a las ideas del comunismo debe ser combinada con la habilidad de hacer todos los necesarios compromisos prácticos, de maniobrar, hacer arreglos, zigzags, retrocesos y otros, para acelerar la llegada al poder y la consiguiente perdida del poder político de los Hendersons.” Estas son ideas importantes que debemos de reflexionar en estos nuevos tiempos. Y aunque comprendemos que no será fácil corregir el daño causado por este largo periodo de dominación política derechista, de la cual los años de Bush son los últimos y peores, esto no podremos realizarlo sin el análisis dialéctico, la táctica amplia y flexible, y políticamente seria. Aprovechar la coyuntura Ante nosotros se nos plantean las siguientes interrogantes: ¿Cual es el principal terreno de lucha? ¿Cuales son las principales organizaciones y coaliciones que dirigen estas luchas? ¿Cuales son las principales banderas de lucha? ¿En que medida las luchas y las coaliciones se relacionan? Y dentro de este contexto, ¿Cual es el papel de nuestro Partido? ¿Cual es nuestra línea táctica en condiciones que son decididamente diferentes a las del año pasado? ¿Y como aumentamos el tamaño y la influencia de nuestro partido y nuestra prensa? Para empezar, el principal terreno de lucha es el cientodécimo Congreso. Decidimos sobre este punto el pasado noviembre y todo lo que ha ocurrido desde entonces confirma esta decisión. Casi todas las organizaciones y movimientos sociales están dirigiendo su atención, recursos y membresía hacia el terreno legislativo. Ha pasado mucho tiempo desde que el Congreso haya sido el terreno donde el movimiento popular dirigido por los trabajadores, pudo llevar sus demandas legislativas y también tener la oportunidad de asegurar que estas demandas tengan la oportunidad de lograr la mayoría. Eso sucede ahora. Desde enero millones de personas han participado en diversas acciones orientadas hacia el Congreso. Las fuerzas principales. Nadie se ha sorprendido que la coalición de fuerzas , que incluye a sindicatos, gente de color, mujeres, ancianos y jóvenes, que encabezó la Victoria del pasado noviembre, se haya fortalecido ampliamente. Las conferencias legislativas y el cabildeo se han convertido en rutina. La organización por Internet ha pasado a ser parte de la cotidianidad. Y las acciones de masas están a la orden del día, aunque la más exitosa fue la marcha del 27 de enero y el cabildeo organizado por la coalición Unidos por la Paz y la Justicia. El movimiento popular dirigido por los trabajadores del que hablamos es tanto la expresión de un rumbo político como de una realidad política. En el pasado, las principales fuerzas de esta coalición se organizaban en líneas paralelas. Y así seguirá siendo mientras avanzamos. Pero también debemos de tomar nota de la fuerte tendencia a unir fuerzas con otras organizaciones y a alcanzar a sectores no tradicionales. Todavía no hablamos de una “gran coalición” con una estructura formal y un programa especifico, y puede que nunca lo haya, pero este entrecruce de banderas de lucha y organizaciones, esta alcanzando a nuevas fuerzas. Esta búsqueda, que surge de la necesidad, de encontrar nuevas formas de unidad, es excepcionalmente importante. Junto a organizaciones tradicionales tales como la AFL-CIO, NAACP, NOW, Mexican American Political Association, Rainbow/Push, National Council of La Raza, Coalition of Black Trade Unionists, Peace Action, y otras, esta coalición informal incluye una nueva red de organizaciones progresistas, liberales, de lucha por la paz, etc. Algunas son organizaciones con una sola bandera de lucha y una base social homogénea, mientras otras son coaliciones con varias banderas de lucha y diferentes bases sociales y organizaciones. Es mas, revistas como The Nation, programas de radio y televisión dirigidos por Tavis Smiley, Jon Stewart, Stepehen Colbert, y Keith Olbermann, y otros músicos y artistas muy numerosos para mencionarlos, así como personalidades políticas como Jesse Jackson, Katrina Van den Heuvel, y Barbara Ehrenreich, ofrecen un mensaje progresista a sus audiencias. Y no olvidemos el nuevo papel de Internet como una fuente de noticias alternativas y organizador popular. En esto última nadie lo ha hecho mejor que la coalición MoveOn. Últimamente he escuchado criticas a MoveOn , y quizás algunas criticas sean validas, pero lo que realmente me impacta es el papel positivo que han jugado, tanto en luchas pasadas como presentes. Ellos combinan buenas posiciones políticas, con tácticas flexibles, algo que se necesita urgentemente en las actuales circunstancias. ¿Que debemos hacer en esta situación? En mi opinión, la formación de una cultura y coalición política progresista con sus propias organizaciones, instituciones, redes de comunicaciones, formas culturales, tradiciones, y memoria histórica esta tomando forma. En los años treinta existió tal coalición de fuerzas y cultura, pero fue victima de la guerra fría. En los años sesenta también existió tal coalición y cultura, no con tanta fuerza como en el periodo pasado, pero también significativa, pero esta se agotó y dio paso a la contraofensiva derechista de finales de los años setenta. La actual incipiente coalición política y cultural progresista es de gran importancia. Tiene que ser nutrida y desarrollada mayormente por cada uno de sus componentes. A diferencia de los años sesenta, el movimiento sindical es una parte sustancial de esta. Cae por su peso que los comunistas vamos a contribuir en cada momento a la construcción de esta coalición progresista, de múltiples facetas, de múltiples niveles, y de múltiples formas. Los trabajadores al frente Inicialmente, mi intención era discutir sobre cada una de las fuerzas principales de la coalición popular, pero debido al tiempo solo voy a decir algunas palabras acerca del movimiento sindical. Dentro de poco, no obstante esto, debemos de evaluar el papel que juegan otras fuerzas principales también. En abril, nuestra Junta Nacional planifica realizar una importante conversación sobre el pueblo Afro Americano y su lucha por la igualdad, y luego realizaremos una Conferencia sobre este tema, que será organizada por la Comisión Afro Americana, y será auspiciada por el Distrito de Missouri. Debemos de organizar discusiones similares sobre los México Americanos y otros pueblos racial y nacionalmente oprimidos, así como sobre jóvenes y mujeres. El objetivo nuestro es doble: en primer lugar hacer una evaluación de estas comunidades y movimientos, y luego discutir sobre nuestro papel. El movimiento sindical ha surgido de las elecciones del 2006 con confianza renovada y nuevas energías, luego de aumentar la movilización de sus miembros de base y el voto sindical. El movimiento sindical logro desarrollar su aparato político independiente y su rol fue clave en toda la campaña para cambiar el Congreso. Esto le gano el respeto del Partido Demócrata, así como enemigos implacables en la derecha y en el mundo empresarial. La Asociación Nacional de Fabricantes, la Cámara de Comercio y otras instituciones del mismo tipo están canalizando millones de dólares para derrotar a las principales demandas del movimiento sindical en el Congreso, que incluyen el aumento al salario mínimo, fijar los beneficios de las compañías farmacéuticas en el Medicare, demandar un seguro nacional de salud, finalizar la Guerra en Irak, y luchar por comercio justo en oposición al libre comercio. Naturalmente ellos están desesperados por derrotar la Ley de Libertad de organización Sindical. Una clara señal del prestigio nuevamente ganado por el movimiento sindical con el Partido Demócrata es el hecho que el Nuevo Congreso adoptara mucho de su programa. En la reunión de la Junta Directiva de la AFL-CIO de marzo de este año, en Las Vegas, se reflejó este nuevo pensamiento y energía. De hecho, la reunión marcó una ruptura en la evolución del movimiento sindical, un proceso cuyos orígenes se encuentran a principios de los años ochenta. En esa reunión, se adoptaron posiciones avanzadas con respecto a un seguro nacional de salud, a terminar la Guerra en Irak, a avanzar hacia políticas que denuncien a las corporaciones transnacionales y no a los trabajadores extranjeros, y hacia el desarrollo de lazos mas profundos con los principales grupos representativos del frente de todo el pueblo. Y, quizás lo mas importante, fue la adopción de un plan innovador de como el movimiento sindical va a participar en las elecciones del 2008. Este Plan será discutido por la base sindical, y enfatiza sobre el papel independiente del movimiento sindical, y define banderas de lucha que ocuparan el centro del trabajo electoral. Es también importante señalar que las luchas alrededor de las elecciones del 2006 y la actual agenda legislativa han profundizado los niveles de unidad del movimiento sindical. Tanto la AFL-CIO como Cambiar para Ganar han coincidido en un enfoque común para derrotar a la ultraderecha en el Congreso y para trabajar juntos en prioridades legislativas, especialmente con respecto a la ley de Libertad de Organización Sindical. Nuestros activistas sindicales nos informan de nuevas e importantes expresiones de unidad y cooperación, especialmente a nivel local. Un importante indicador de la nueva energía, creatividad y unidad sindical fue evidente en las elecciones municipales de febrero en Chicago. La Federación Sindical de Chicago y la SEIU elaboraron un cuidadoso plan de alianzas con otras importantes fuerzas sociales. Ellos se involucraron tempranamente en la selección de candidatos. Además de prestar un crucial apoyo a candidatos independientes de otras fuerzas sociales principales , el movimiento sindical propuso a cinco candidatos de sus filas. Cuatro de estos candidatos sindicales eran afro americano y tres eran mujeres. Un candidato sindical obtuvo una victoria arrolladora y los otros cuatro participarán en reelecciones en abril. Se espera que dos de estos ganen. Independientemente de los resultados, claramente este es un nuevo momento para Chicago. Un Nuevo bloque independiente en el Consejo Municipal será la base para construir un frente más poderoso, dirigido por el movimiento sindical contra los grandes empresarios y constructores. Por lo tanto, el movimiento sindical continúa moviéndose en una dirección progresista y de lucha de clases. En una reciente conferencia organizativa conjunta entre las centrales AFL-CIO y CTW, orador tras orador enfatizaron que el movimiento sindical no solo podía solicitar el apoyo comunitario, sino también debía acompañar activamente las luchas y programas de sus aliados. Naturalmente, también hay muchos ejemplos de atrasos y de problemas, pero las tendencias principales son buenas y serán mejores. Cada vez mas el movimiento sindical y sus aliados principales se identifican como socios y dirigentes de un movimiento popular que desafiara al capital transnacional y luchara por los intereses de toda la clase obrera. Por ultimo es importante que estemos conscientes que en el frente económico, este año será muy duro para el movimiento sindical. Por ejemplo, el sindicato UAW estará negociando con las tres principales empresas constructoras de automóviles en la que seguramente será una de las negociaciones mas duras en años. Los grandes empresarios y la derecha pretenderán castigar al movimiento sindical por los resultados de las elecciones del 2006. Ellos están a la ofensiva para reducir el cuidado medico, revertir conquistas de los jubilados, reducir salarios y pensiones, reducir el Seguro Social y trasladar mas empleos hacia otros países. Y todo esto tiene lugar en una situación económica ya muy deteriorada. Asimismo, el estallido de la crisis de la vivienda esta empezando a sentirse y es similar al estallado de la burbuja del mercado de valores hace algunos años, pero en contraste a este ultimo, cuyos efectos fueron mitigados por la expansión de la industria de construcción de viviendas, nada que se le parezca para mitigar esta crisis aparee en el horizonte. De hecho, el contexto, es el de una economía llena de enormes desequilibrios y muy inestable, que incluye un dólar debilitado, déficit en el comercio y en el gasto gubernamental, deuda de los consumidores, y otros muchos más aspectos, que están interactuando y afectan el lento desarrollo económico y el colapso del mercado de la vivienda. Banderas de lucha En nuestra ultima reunión de Comité Nacional, señalamos algunos puntos que necesitaban un énfasis especial, entre estos los de la ocupación de Irak, derechos sindicales, seguro médico y derechos de los inmigrantes. La ley de Libertad de organización Sindical fue aprobada por el Congreso con un amplio margen. La aprobación de este proyecto de leyes es de importancia estratégica para la clase obrera y las fuerzas democráticas en general. Solo imaginémonos que tan diferente sería el panorama político si, digamos, un 40 por ciento de la clase trabajadora estuviera organizado. El impacto de esto sería decisivo para las transformaciones de nuestro país y cambiaria en sentido positivo el balance de fuerzas en cada una de las áreas de lucha. De la misma forma que el proyecto de ley de aumento en el salario mínimo, ambos proyectos están estancados, esperando pasar al Senado donde la resistencia de los Republicanos será fiera. Y de ser aprobados ambos proyectos, la Administración Bush se ha comprometido con vetarlos. Habíamos planificado en este encuentro, una reunión especial sobre como cabildear para lograr la aprobación de la Ley de Libertad de organización Sindical, pero debido a que no ira al Senado inmediatamente, hemos decidido posponerla. No obstante esto, debemos tratar este punto muy pronto. La tarea planteada es la de comprometernos con esta batalla a todos los niveles, pero nuestro énfasis será para activar la base de nuestro Partido, convertir a cada camarada en un luchador en la practica por este derecho económico elemental y democrático. Al enfocarlo ampliamente, nos ofrece oportunidades para profundizar nuestros contactos locales y construir relaciones entre el movimiento sindical y los Afro americanos, los méxico americanos, y otras comunidades oprimidas nacional y racialmente, con mujeres y jóvenes, todos los cuales ganarían con el fortalecimiento del derecho de los trabajadores a la sindicalización. Seguro Médico Universal La lucha por el seguro médico es probablemente la necesidad mas urgentemente sentida en el plano domestico. Las encuestas lo comprueban. Y cada uno de nosotros puede contar anécdotas, o debería de decir historias de horror, que ponen en evidencia la gravedad de la situación. Muchos camaradas se encuentran activos en uno u otro aspecto de esta lucha, pero dadas las nuevas posibilidades de realizar un viraje a nivel nacional y local, necesitamos organizar una reunión nacional para definir una estrategia común. Sin pretender adelantar en esta discusión, pienso que es obvio que debemos de trabajar a diversos niveles-nacional, estatal, y local; así como debemos de participar en una variedad de organizaciones, y debemos contar con una actitud positiva hacia los diferentes proyectos de ley que existen a nivel estatal y federal. Es de especial importancia, de hecho, diría que de trascendental importancia, el proyecto de ley HR 676, promovido por el congresista John Conyers. Este proyecto de ley esta generando un amplio apoyo en el movimiento sindical y puede fácilmente conseguir respaldo entre otras fuerzas, como el afro americano, mexicoamerianos, y otra gente oprimida racial y nacionalmente; mujeres, jóvenes, jubilados, discapacitados y personas de bajos ingresos. No estoy seguro de en que medida es apoyada en el Congreso; pero nos ofrece una base para construir una alianza de centro izquierda en el movimiento sindical y entre otras fuerzas. Y esto no es especulación, sino me baso en iniciativas reales que hemos tomado en el periodo pasado. Y aquí también, a la vez que participamos en el plano nacional, estatal y en coaliciones en ciudades ,debemos también orientar esta lucha hacia los locales sindicales y los vecindarios. Aunque naturalmente no sea posible para cada miembro y club el participar en este movimiento, muchos pueden y deben hacerlo, porque es una oportunidad para profundizar contactos e influencia a nivel de base. Inmigración El tema migratorio seguramente aparecerá en la agenda legislativa. Las interrogantes no resueltas son las del cuando y que aparecerá en el contenido de la ley. Debemos esperar de cualquier manera una lucha muy reñida Mientras existe un consenso creciente de que una reforma integral; es necesaria, existe un menor acuerdo sobre el contenido de esta reforma. Bush cuenta con su plan, McCain tiene otro, lo mismo Kennedy y Flake. E incluso el movimiento de inmigrantes y el movimiento sindical no comparten una misma visión, aunque ellos no están completamente felices ni siquiera con las mejores propuestas legislativas. Existe una respuesta creciente desde los sindicatos y las comunidades contra las redadas en las fábricas y los vecindarios. La comunidad latina insiste en la necesidad de parar las redadas y las deportaciones. Un nuevo Movimiento de Santuario esta surgiendo. Las redadas son claramente esfuerzos para reprimir el movimiento que provocó amplias y masivas protestas y demostraciones de solidaridad hace un año, así como el de desviar la atención de situaciones como la guerra, los derechos sindicales, y el seguro médico. Aunque existe una creciente oposición a las redadas, especialmente entre los mismos inmigrantes y la comunidad méxico americana, no se puede comparar con el terror y el sufrimiento que padecen los trabajadores indocumentados. La participación del movimiento sindical y otras fuerzas democráticas necesita ser mayor que lo que ahora es. La solidaridad amplia en defensa de los derechos de los trabajadores inmigrantes es en el mejor interés de la clase trabajadora y de todo el movimiento progresista. Y vendrá a fortalecer cada una de las luchas y afectara positivamente los resultados de las elecciones del año 2008. Y no debemos de olvidarnos que la ultra derecha esta buscando un candidato presidencial que sea “duro” con los trabajadores indocumentados. La derecha identifica el tema migratorio como una bandera importante y movilizadora para las elecciones del próximo año. El año pasado establecimos una línea general con respecto a los derechos de los trabajadores indocumentados, que nos fue muy útil. No veo razones para modificarla, al menos hasta este momento. Incluye la lucha por derechos plenos para los trabajadores indocumentados, facilidades para obtener la ciudadanía, la desmilitarización de la frontera, y la oposición a un programa de trabajadores temporales, entre otras cosas. Terminemos con la Guerra en Irak La otra bandera de lucha que hemos enfatizado en nuestra última reunión del Comité Nacional fue la de la Guerra en Irak. De hecho, debido a la dinámica de la lucha, la cual no controlamos, este tema ha sido y continuara siendo nuestra prioridad. Pero nosotros no estamos solos. Es un tema de conversación en la mayoría de hogares y fabricas, para no mencionar el Congreso. Cada persona asume una posición. La política militarista de Bush no esta funcionando ni en Irak ni en nuestro país. En Irak, el gobierno de Maliki parece tan empantanado como lo esta la Administración Bush, con muy poca autoridad sea entre los shiitas como entre los sunnitas. Incluso un documento reciente del Pentágono admite que existe una guerra civil. La situación de seguridad no ha mejorado. Gente inocente continua siendo reprimida y asesinada. Los insurgentes armados han pasado de ser principalmente antiguos Baatistas a una peligrosa mezcla de grupos sectarios en competencia. Y la amenazante y rechazada presencia de las tropas de ocupacion estadounidense, que nunca han sido una fuerza estabilizadora para decir lo mínimo, solo hace que una solucion política por via diplomática este más lejana. Mientras el retiro de las tropas estadounidense creará condiciones más favorables para una solución política a la crisis de ese país, no existen garantías que se encontrara una solución de ese tipo a un corto plazo. Es posible que la guerra civil haya llegado a un punto de no regreso y que tenga que seguir su curso. Al mismo tiempo, el alegato de Bush de que todo el Medio Oriente va a explotar es autojustificativo y exagerado. En nuestro país las políticas de Bush encuentran pocos simpatizantes. Esta administración se encontraría en una retirada completa de no ser por el apoyo con el que todavía cuenta de republicanos en el Senado y la Cámara de Representantes. A corto plazo esta táctica les puede funcionar, pero a largo plazo el Partido Republicano va a sufrir las consecuencias. ¿Por que? Porque los votantes van a castigar a los republicanos en las urnas electorales en el 2008. Por lo que este apoyo puede fácilmente evaporarse cuando entremos a la temporada electoral, y la temporada electoral inicia tempranamente estos días. Esto le da al movimiento contra la guerra la posibilidad de atraer a algunos republicanos al campo anti-guerra, lo cual es absolutamente necesario, dado el balance de fuerzas en el Congreso. Como lo mencioné antes, hay 21 senadores republicanos esperando reelegirse. Algunos en el movimiento por la paz están conscientes de esta situación, pero otras secciones tienen un enfoque restringido a los demócratas, como si estos últimos fueran los principales impulsores, y el principal obstáculo para terminar con la guerra. En la actualidad, los demócratas quieren terminar con la guerra, pero no logran un consenso sobre la forma como hacerlo, lo cual no debería de sorprendernos. No todo el mundo representa a Berkeley, Detroit, Cleveland, Madison, South Central Los Angeles, el Upper West Side de Manhattan, o Cambridge, Massachussets, lugares en los que los sentimientos contra la Guerra son muy fuertes, no todo el mundo esta en el grupo Out of Irak o en el Comité Progresista del Congreso: de hecho, como lo señalábamos antes, la mayoría no lo está. Me gustaría que estuvieran allí, pero tenemos que enfrentarnos a la realidad, tenemos que enfrentarnos a como las cosas son, no como quisiéramos que fueran. No obstante esto, lo que es impresionantes es el hecho que la mayoría de demócratas en la Cámara de Representantes y en el Congreso estén de acuerdo con un regreso definido en el tiempo así como ordenado. No puedo pensar en nada más importante que el inicio de una dinámica diferente con respecto a la guerra y a toda nuestra política exterior como nación. El 23 de marzo la Cámara de Representantes aprobó por una mayoría d e demócratas unidos a dos republicanos, apoyar un proyecto de ley de gastos complementarios que incluía una enmienda que establecía entre otras cosas que las fuerzas militares estadounidenses se retiraría en el 2008. Esta es una victoria, de hecho, una gran victoria, aunque no todo el mundo lo vea de esta manera. Por otro lado, la mayoría de los estadounidenses que se oponen a la guerra por una razón u otra así como las principales organizaciones de la clase obrera y de los sectores populares, lo consideran como un importante paso de avance. De la gente que participo en una encuesta de la organización MoveOn , por ejemplo, el 84.6 por ciento votaron para apoyar esta legislación. Por otro lado, algunas organizaciones de izquierda y que luchan por la paz realizaron campañas contra esta legislación, incluyendo a UFPJ, Code Pink Peace Action y otras. Es más, ocho miembros del Comité Fuera de Irak se opusieron a esta legislación. De manera diferente, un proyecto de ley ha sido sometido al senado donde enfrenta serias dificultades ( nota: una versión de este proyecto fue aprobada el 29 de marzo del 2007) y de seguro Bush ha prometido vetarlo. ¿Existen problemas con este proyecto de ley? Naturalmente que si, incluye un nuevo financiamiento para Afganistán, no hay ninguna cláusula que prohíba acciones militares contra Irán, la propuesta sobre el petróleo son problemáticas, y sobre todo, el propósito de este proyecto de ley es contribuir con mas miles de millones para la guerra. No obstante esto, nuestro Consejo Nacional esta convencido, que este proyecto de ley, con todas sus debilidades, merece nuestro apoyo total. Permítanme explicarles el porque. Generalmente hablando, nosotros apoyamos todas las medias orientados a concluir con la voluntad militarista de la administración Bush, pero lo que distingue a este proyecto de ley es que tiene la oportunidad de unificar a la mayoría del congreso. En este momento, ninguno de los demás proyectos de ley cuenta con ese potencial. Lo que es mas, a juicio del Consejo nacional y de la Junta editorial del periódico Peoples Weekly World, las debilidades de este proyecto de ley no sobrepasan la importancia de definir una fecha para el retiro de las tropas. La aprobación de este proyecto de ley le dará forma legal al deseo del pueblo estadounidense, expresado en las urnas y en numerosas encuestas, para definir un cronograma para el retiro de Irak. Esto profundiza el aislamiento de la Administración Bush mientras al mismo tiempo coloca a los Republicanos y sus candidatos presidenciales a la defensiva. Y esto crea una nueva dinámica política para concluir la guerra. Si pasa en el Senado y Bush lo veta, cada una de sus partes, el financiamiento, Irán y otros asuntos, volverán a surgir en nuevas formas y en una nueva situación. Enfrentemos los hechos: no creamos que si este proyecto de ley es derrotado surgirá un proyecto mejor de los que hemos visto en el futuro cercano. No pensemos que el Congreso se va a mover hacia piezas legislativas mas avanzadas. No pensemos que el pueblo estadounidense en su mayoría resistirá esta ofensiva y seguirá insistiendo en que se reduzca el financiamiento para la guerra. De hecho, si este proyecto de ley es derrotado, se va a volver más difícil lograr otras medidas contra la Guerra y podría posponer el retiro de las tropas para alguna fecha luego de las elecciones del 2008. Por otra parte, la aprobación de este proyecto de ley dará un nuevo impulso para aprobar otras nuevas piezas legislativas contra la Guerra. Pensar de otra manera es caer en una peligrosa ilusión. Por lo tanto, debemos enviar un mensaje urgente a la membresía del Partido para poner presión al senado y lograr la aprobación de este proyecto d e ley. Matemáticas Superiores La política no es como la aritmética. Se parece más a la alta matemática. El emitir un juicio sobre una legislación, una huelga, o una lección no se hace por medio de sumar y restar elementos ,al menos los comunistas no lo hacemos así. Nosotros tomamos en cuenta la situación política y el contexto, el balance de fuerzas, y la dinámica y dirección de la lucha. En las elecciones del 2006, no nos hacíamos ninguna ilusión acerca de los demócratas, pero entendíamos que tomar control del Congreso y sacar a los republicanos crearía un nuevo terreno de lucha política. Si alguien todavía duda que fuera así, imagine en que situación nos encontraríamos si los Republicanos hubieran mantenido la mayoría en el Senado y la Casa de Representantes. Es claro, que estos problemas de táctica política que estamos tratando ahora solo estarían en nuestra imaginación. Es mas, ni los proyectos de ley sobre aumento al salario mínimo y de libertad de organización sindical hubieran sido discutidos en el Congreso. Y hay todavía mas, el proyecto de salud universal se hubiera estancado y finalmente, no habría audiencias acerca de los abusos de poder y las mentiras de la Administración Bush. Me siento de la misma forma acerca de la aprobación de este proyecto de ley como me sentía acerca de las elecciones legislativas: esto cambiara la dinámica de la lucha. Podemos reconocer las serias debilidades y el lenguaje provocador en este proyecto de ley, pero no debemos de hacerlo en una forma que niegue el significado político y su impacto. No podemos rechazarla de manera ligera. Tal rechazo les daría a sus críticos un sentimiento de estar en lo correcto y les ganaría algún tipo de aplauso, pero no resolvería un problema muy difícil de táctica política, ni nos colocaría en una situación más cercana a concluir la guerra. Tanto nosotros como otras fuerzas debemos de encontrar mejores y más adecuadas formas de combinar lo parcial con demandas mas avanzadas. El terminar la guerra tiene que ser de manera bipartidaria, el objetivo debe de ser el de ganar a Republicanos así como a demócratas centristas, pro esto no sucederá sin una táctica bien meditada y flexible. No todos en la izquierda y en el movimiento por la paz van a coincidir con nuestra posición. Algunas de estas personas fueron críticas con nosotros respecto a nuestra posición sobre las elecciones, pero para nuestro crédito nosotros establecimos nuestra línea política tan claramente como pudimos y luego la aplicamos consistentemente. Debemos hacer lo mismo en este caso. Al mismo tiempo, debemos de ser muy respetuosos de las posiciones de los movimientos por la paz y las fuerzas sociales que se alinean en el otro lado. Debemos también de reconocer que el movimiento por la paz ha jugado un papel en ayudar a crear este nuevo momento político. Una cosa al final antes de movernos a otro punto, algunos camaradas consideran que nuestra posición actual se contradice con lo que aprobamos en nuestra Convención pasada sobre el retiro inmediato de las tropas. No pienso que sea así. La resolución que aprobamos hace cerca de dos años nunca pretendía encajonarnos y evitar que respondiéramos a las nuevas condiciones que iban creándose. De hecho, esto lo plantee en mi informe en esa misma Convención. Lo que es mas, en una reunión siguiente del Consejo Nacional, acordamos que contar con un enfoque flexible al retiro de las tropas era imperativo. Nuestro Concejo Nacional tiene la autoridad para adaptar las decisiones de la Convención a las circunstancias cambiantes. No es un receptáculo pasivo que mecánica e irreflexivamente aplica las decisiones de la Convención, sin tomar en cuenta las circunstancias concretas. En la tarde vamos a discutir nuestro trabajo en las luchas por la paz, pero quiero decir brevemente que debemos de examinar en que grado estamos participando en la lucha a nivel de base, en los vecindarios y los centros de trabajo. Aunque no se la respuesta a esta pregunta, se que hay mas de lo que podemos hacer para activar a cada miembro y cada club. Cuantas resoluciones, por ejemplo, hemos presentado en sindicatos locales y en consejos sindicales centrales? El llamado de la AFL-CIO para un retiro inmediato de las tropas no nos debe de bloquear la necesidad de incorporar a lo largo del país a los sindicatos para que sean parte de la oposición organizada a la guerra. O viéndolo desde otro ángulo, ¿Cuantos club de vecindario han por ejemplo realizado vigilias? Donde lo hemos hecho, la respuesta ha sobrepasado nuestras expectativas. En algunos casos, de estas actividades han surgido nuevas acciones y amistades. De cualquier forma, existen multitud de formas para integrarse a esta lucha a nivel de clubs. Y esta debe de ser una preocupación central en cada dirigente y miembro de nuestro Partido, lo cual me conduce al siguiente punto, sobre nuestro papel como Partido. El Papel del Partido Comunista Para comenzar, nuestro papel depende en gran medida de una estrategia sólida. Cuando nos basamos en una estrategia sólida, como es el caso, hacemos contribuciones sustantivas y tal vez decisivas. A la vez tenemos que ajustar nuestro papel a las nuevas condiciones de lucha. En cada punto de lucha que mencioné antes, se puede concebir la organización de coaliciones mas amplias de las que hemos visto en varios decenios. Por lo tanto, nuestro papel en estas luchas y organizaciones es de ayudarles y dirigirlos. Y esto implica lógicamente que no lo hacemos solos, sino con otras fuerzas de centro e izquierda en esta etapa y en el futuro de la lucha. De hecho en esta etapa, visto globalmente, estamos ayudando más que dirigiendo y lo mismo puede decirse de la izquierda en general. A pesar de que la situación se encuentra fluida, el liderato principal surge de las fuerzas centristas y progresistas. Como la lucha se va intensificando, cambiando la correlación de fuerzas dentro del movimiento amplio, y como vamos intensificando nuestra participación y creciendo en influencia y tamaño, de manera proporcional crecerá nuestra influencia. En un momento como este nuestro papel no es de buscar alguna bandera de lucha a la cual nadie mas está prestando atención y luego organizar una campaña con una nueva forma organizativa de la cual somos los líderes identificables. Mas bien nuestro papel se define en las luchas y los movimientos ya existentes. No es necesario que juguemos solos. Al decir esto, no estamos cerrando la puerta a las iniciativas. Pero debemos enfatizar iniciativas dentro del contexto más amplio. Después de todo, una red densa de organizadores se ha formado y nos ofrece oportunidades de participar y contribuir dirección a muchas luchas. Tanto en el movimiento pro-paz como en el sector laboral, por ejemplo, abundan las formas en las cuales los comunistas somos bienvenidos y participamos activamente. En el medio de estas luchas, tenemos que combinar distintos niveles de lucha y clases de demandas – y no es una tarea fácil. Es tanto arte como ciencia. Y a lo mejor, la mayoría de nosotros diríamos que aun no hemos perfeccionado este arte. Lo más importante es que tenemos que construir al partido y su prensa en el transcurso de la lucha, además de ayudar a la evolución de la clase obrera para que tome su lugar de líder político, en la ideología y en la práctica, del movimiento amplio. Finalmente nuestra lucha a favor de la unidad de la clase obrera, unidad multi-racial y unidad entre hombres y mujeres en primer lugar, es un elemento clave de nuestro papel. Un movimiento dividido no puede derrotar decisivamente a la derecha ahora ni puede salir victorioso en el futuro. De importancia estratégica es la alianza del sector laboral con el afro norteamericano, mexicano-norteamericano y otros pueblos nacional y racialmente oprimidos. Lo mismo puede decirse de la alianza del sector laboral con las mujeres. Tal unidad, no obstante, se hace sólida en la medida en que el sector laboral se encuentra como una fuerza dirigente en la lucha pro-igualdad racial y de género. No estamos viviendo todavía en la época “post-derechos civiles”, y tampoco es cierto que las mujeres han logrado alcanzar al mismo estatus de los hombres en nuestra sociedad. Es cierto que hemos progresado, y el sector laboral se está posicionando en el frente de esta lucha, pero hay mucho que hacer todavía. La lucha pro-igualdad no es solo un prerrequisito para ganar en esta etapa y en el futuro de la lucha, sino que corresponde a los intereses de la clase obrera y el pueblo entero. Tácticas En la reunión de Noviembre de 2006 de nuestro Comité Nacional, dijimos que debemos cambiar nuestras tácticas para que correspondan con la nueva situación. Hemos estado haciendo los cambios, pero quisiera decir algo más sobre el tema. Las tácticas no caen del cielo, ni tampoco sirven para hacer sentir a alguien muy revolucionario o muy correcto. No se fomentan para hacernos lucir bien en comparación con otras personas con las cuales trabajamos. Mas bien, se desarrollan con el fin de activar a las fuerzas claves, para atraer a nuevas fuerzas a la lucha, y para profundizar y ampliar la unidad, sobretodo multirracial y de la clase trabajadora. Es decir, facilitan transformaciones en el balance de fuerzas clasistas y sociales que en su totalidad, producen cambios cualitativos y estratégicos afectando al balance de poder. Las tácticas responden flexiblemente a cambios en el balance de fuerzas tanto como a mayores cambios en el ritmo, rumbo y naturaleza de la lucha. Por lo tanto, ajustes de táctica pueden ser pequeños o grandes. Los cambios de táctica que estamos haciendo después de las elecciones del año pasado caen entre estos dos extremos. Las tácticas abarcan los temas de lucha, consignas, demandas, además de las formas de organización y de las luchas. Corresponden a coyunturas específicas del momento, del lugar y de las circunstancias. Una política táctica toma en cuenta los sentimientos y el ánimo de las masas, tanto de los elementos activos como de los pasivos. Escribió Lenin: “No podemos considerar que lo que para nosotros es obsoleto, sea necesariamente obsoleto para la clase, o las masas. Aquí una vez más encontramos que las [ultra] “izquierdistas” no saben como razonar, no saben conducirse como partido de la clase, como partido de las masas. Uno no debe bajarse al nivel de las masas, o al nivel del estado atrasado de la clase. Esto es incontrovertible….Pero a la vez, uno debe observar en forma seria al estado actual de consciencia de clases y el nivel de preparación de la clase entera (no solo de la vanguardia comunista), de todas las masas trabajadoras (no solo de los elementos avanzados”. A la vez las tácticas se anclan en la política estratégica que capta las principales tendencias del desarrollo político. Una vez más, Lenin: “…nosotros en Rusia nos hemos convencido por una experiencia larga, penosa y sangrienta de la verdad de que las tácticas revolucionarias no pueden elaborarse a base de los sentimientos revolucionarios solamente. Las tácticas deben basarse en una estimación sobria y estrictamente objetiva de todas las fuerzas de clase en un estado además de la experiencia de los movimientos revolucionarios”. Y en otra ocasión, escribió: “Nuestros comunistas ‘de izquierda’, sin embargo, a quienes les encanta llamarse ‘comunistas proletarios’… son incapaces de tomar en consideración al balance de fuerzas, de calcularlo. Esto es el corazón del marxismo y de las tácticas marxistas, pero lo ponen a un lado con desden y con frases altaneras”. Mientras que las tácticas dependen de una política estratégica sólida y una estimación precisa del balance de fuerzas políticas, la aplicación practica de tal política debe algo también a la táctica, que constituyen un instrumento que adapta la política a las circunstancias específicas. Tácticas sólidas prestan a la política estratégica una flexibilidad y elasticidad. Tácticas sólidas también permiten la retirada del movimiento y no solo los avances. Seria un mundo maravilloso si las luchas clasistas y democráticas se movieran de una victoria a otra casi sin esforzarse, pero el proceso histórico no es así. De modo que cada generación de luchadores y comunistas debe dominar al arte de las luchas defensivas además de las ofensivas. El propósito de las tácticas no es solo el de activar y unir las fuerzas claves y sus aliados, sino también de debilitar, exponer a la luz y explotar las divisiones en la coalición de fuerzas opuestas. Como dijo nuestro buen amigo Lenin: “El enemigo mas poderosos puede ser conquistado solo por medio del uso del máximo esfuerzo, y por medio de aprovechar con atención meticulosa, cuidado, y habilidad a las mas mínimas divisiones entre los enemigos…entre varias agrupaciones de la burguesía…aprovechando de la oportunidad mas mínima de ganarnos un aliado de las masas, aunque este aliado sea temporal, vacilante, inestable, no confiable y condicional. Aquellos que no entienden esto, no entienden ni una partícula del marxismo”. No se aprecia bien este concepto fundamental, demasiados ven a la clase dominante como un bloque sólido y unido. El propósito de las tácticas, o del “poker”, no es de seguir aumentando la apuesta en cada momento. “Antes muchos comunistas” dijo Georgi Dimitrov en su reporte al Séptimo Congreso de la Internacional Comunista “creían que iba a ser oportunismo si por cada demanda avanzada por los socialdemócratas, ellos no presentaban demandas dos veces mas radicales. Eso era un error infantil”. De hecho, el punto de partida de táctica para la unidad y acción de izquierda y centro debe ser las demandas mas avanzadas de las fuerzas centristas. Esta regla nos ha servido bien y lo seguirá haciendo mientras avanzamos en la nueva coyuntura política. Ojala que algunas de las otras fuerzas del movimiento progresista y de la izquierda aceptaran esta perspectiva pero desgraciadamente no es así. O intentan imponer demandas “izquierdistas” como el punto de partida de unidad centro-izquierda, o dan un apoyo no entusiasta a las demandas centristas, o tratan de oponer las demandas de la izquierda a las del centro. La verdadera tarea, sin embargo, es la de combinar demandas parciales que tienen apoyo amplio y pueden ganarse, con demandas mas avanzadas que aun no cuentan con suficiente apoyo para ganarse, pero que podrían ganarse en el futuro. A la vez, mientras que las demandas mas avanzadas de las fuerzas centristas son el punto de partida no constituyen el objetivo final; y mientras que la unidad centro-izquierda es un concepto de unidad, también es un concepto de lucha. La resolución no-obligatoria en contra de la escalacion de la guerra fue, por ejemplo, una demanda parcial como es el proyecto de ley de asignación de fondos que fue aprobado en la Cámara de Representantes ayer. La aprobación de estos proyectos de ley no debilita para nada la lucha para lograr demandas más avanzadas: todo al contrario, cada una de estas demandas forma parte de una lucha permanente. Las tácticas comunistas no se deciden mayormente a base del sentido de ultraje moral. Condenamos moralmente en términos inconfundibles a la guerra en Irak (y muchos otros atropellos y crímenes cometidos por el imperialismo), pero seria un error elaborar los detalles de nuestras tácticas basadas en ese sentido de ultraje. Como me dijo Carl Winter mas que una vez: “No basta tener razón, tenemos que tener razón en una manera que mueva las corrientes mas amplias del movimiento a la lucha”. Sin embargo algunos sectores del movimiento pro paz insisten que por razón de la inmoralidad de la guerra, cualquier medida que no alcanza a la retirada inmediata de las tropas estadounidenses debe ser activamente combatido. En el desarrollo de las tácticas políticas, tenemos que bajar el nivel de análisis a la planta baja, donde la política es complicada y contradictoria, donde un avance que se mide en milímetros puede tener un impacto en las vidas de millones. Algunas personas en la izquierda y el movimiento progresista hacen el error de elaborar tácticas a un nivel demasiado alto de abstracción y generalidades. No hay mejor ejemplo de esta tendencia que la actitud de algunas personas progresistas y de la izquierda hacia el Partido Demócrata. Sacan conclusiones tácticas a base de un análisis abstracto de los demócratas, es decir, el hecho de que tanto el Partido Demócrata como el Republicano son partidos de la clase capitalista. En un nivel general de análisis eso si es un hecho, pero un análisis que pretende servir para guiar la lucha tácticamente en el contexto del congreso no puede parar ahí, necesita hacerse mas concreto. Nuestra aproximación a la táctica se basa en un concepto de ser un partido de la clase entera, no de un grupo estrecho, no el movimiento ni uno que otro sector de la clase, sino de la clase trabajadora entera que constituye la mayoría de la población. Esta aproximación amplia presta a nuestra política táctica una naturaleza tanto amplia como flexible. En una carta reciente a Nuestro Mundo, por ejemplo, el autor dice que todos los activistas anti-guerra que conoce abrazan la consigna “Fuera, Ahora”, y de que es un error que el periódico apoye a algo que es menos. Pero aunque sea verdad lo que dice el autor, que todo el movimiento pro-paz comparte el mismo punto de vista, esto no puede ser la cosa principal que dicta nuestras tácticas. Nuestro punto de partida tiene que ser una estimación de lo que piensan millones, lo que están capaces de abrazar, lo que están listos a apoyar. Los sentimientos de los habitantes de Lubbock, Tejas cuentan lo mismo como los de San Francisco, California en nuestros cálculos que producen la línea táctica a nivel nacional. La lucha política sobre las tácticas en este periodo seguirá sobre todo tipo de luchas y controversias. Las cosas están cambiando pero el “izquierdismo” sigue. Hasta en nuestro Partido todavía existe una tendencia de presentar las demandas mas avanzadas en toda ocasión, de pensar que nuestra única tarea es de agitar a favor de las demandas mas avanzadas. Después de todo, en nuestra cultura, no hay acusación mas temible que la de ser “oportunista de derecha”; ser acusado de “sectarista de izquierda” no afecta tanto. Debemos expresar nuestras diferencias sobre opciones tácticas en una manera constructiva que nos integre dentro del movimiento amplio. Es posible que nuestras posiciones no sean populares en ciertos círculos, pero estaremos haciendo un servicio al movimiento si nos expresamos en una forma franca. Podemos expresar desacuerdo con nuestros amigos sin hacerlo en una forma desagradable. Finalmente, al conceptualizar nuestras tácticas, debemos recordarle al pueblo que corregir completamente el actual balance de fuerzas requiere que primero se recapture la Casa Blanca y aumentar la mayoría en la Cámara de Representes y en el Senado. Además, no hacemos mal si añadimos esto a nuestros cálculos tácticos del periodo que viene. Permítanme terminar esta sección con otra cita de Lenin: “El mayor peligro y tal vez el único” escribió Lenin inmediatamente después de la revolución rusa “a los auténticos revolucionarios es el de revolucionarismo exagerado, sin tomar en cuenta los limites y condiciones en que métodos revolucionarios son aplicables y pueden ser utilizados con provecho. Los verdaderos revolucionarios usualmente han fracasado cuando empiecen a escribir “revolución” con un “R” mayúscula, elevan la “revolución” a una cosa casi divina, se desorientan, pierden la capacidad de reflexionar, pesar y analizar las cosas en la forma mas objetiva y fría en cual momento, bajo cuales circunstancias, en que esfera, se requiere una vuelta a una acción reformista. Los verdaderos revolucionarios perecerán solo si abandonan una actitud sobria y se les entra en sus cabezas la idea de que la revolución mundial grandiosa y victoriosa puede, y tiene que, resolver todos los problemas en una manera revolucionaria, bajo todas circunstancias y en todas esferas de la acción”. Construyendo el Partido y su Prensa. Libero Della Piana se dirigirá a este tópico en su reporte, y por lo tanto voy a hablar brevemente. Desarrollar nuestro partido y prensa requiere un esfuerzo sostenido de parte de nuestro liderato, empezando con los integrantes del Comité Nacional. No podemos atravesar otro periodo largo sin aumento de membresía y del número de lectores de nuestra prensa. Y nadie debe pensar que es una tarea de alguna otra persona. Para que crezcamos, que es esencial, tenemos que trabajar en ello. Estoy seguro que todos nos vamos convenciendo que podemos crecer en forma paulatina y segura en este periodo. ¿Así, como lograrlo? En parte esto consiste en sacudir la psicología titubeante de otra era. Otro aspecto consiste en darnos cuenta que estamos viviendo en tiempos nuevos. El animo, espíritu luchador, y energía de la clase trabajadora, van subiendo. Están en moción. Y buscan maneras radicales pero realistas de luchar, y ahí entramos nosotros. No hay otra organización de la izquierda norteamericana que combina el radicalismo con el realismo como hacemos nosotros. Así que, ¿Qué necesitamos para construir nuestro partido y nuestra prensa? Una cosa necesaria es un poco de éxito. Ningún discurso por elocuente que sea vale tanto como unos nuevos militantes reclutados, unas suscripciones nuevas a nuestra prensa. Unos avances modestos en reclutar y construir nuestra prensa, creo yo, van a cambiar a la atmósfera en nuestro partido. Un poco de desarrollo seria el antídoto a una cultura de expectativas bajas y titubeo: gente viva y logros concretos constituyen la propaganda más persuasiva para una aproximación al desarrollo en este periodo. Militantes nuevos transforman no solo lo que hacemos sino también a la forma en que pensamos. John Rummel me sugirió esta idea en un viaje reciente a Michigan y pienso que tiene razón. Mencionó que están observando un pequeño grupo de potenciales militantes y están organizando eventos para incorporarlos. Al tener éxito en esto, dice John, y en esto estoy de acuerdo, tendrá un impacto positivo grande en la auto confianza dé la membresía y liderato del partido. Transformara la manera en que ven a las posibilidades de desarrollar el partido y a su prensa. A lo mejor esto puede decirse de otras regiones también. ¿Sucederá? Depende realmente de todos nosotros en este salón. Tenemos que ser los que hacen la diferencia, de poner en moción a los eventos. Tenemos que ser los que desarrollan al partido y a la prensa en nuestros clubes. Estoy seguro que lo haremos. |
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